domingo, 30 de marzo de 2014

Crimen.

Aún no sé qué decir, a decir verdad ni sé de qué estamos hablando, te conozco, me conoces, somos dos personas con vidas paralelas, eres como una asintota dentro de la función: me acerco pero nunca llegamos a colisionar. Vienes a llevarte lo que construyo y me dejas con nuevas piezas para construir, me siento a envolver mis piernas con los brazos y escondo la cabeza en el medio y luego llegas a destruir el equilibrio de mi alma con tu gracia, he perdido la cuenta de las veces en que he dicho 'adiós' y te he vuelto a buscar, los sueños se convierten en anhelos, necesito aire fresco cuando me sofocas sin tocarme y te busco cuando peco de soledad. 

Eres enfermizo, somos enfermizos, nos hacemos daño mutuamente, es un tira y afloja constante, un hilo con pinta a romperse pero donde jugamos sin importarnos eso en lo más mínimo.

Cuando pasa el atardecer y estas aquí he de decir que es de lo mejor, porque no hay necesidad de llamarte ni de añorarte, colisionamos, todo es insonoro alrededor, eres tu, soy yo, sin caretas, ni ganas de hablar más de la cuenta, donde todo sobra y nada falta, juego de dos, ojos cegados, con los corazones en la mano

Pero si no vienes todo se convierte en lo habitual, estamos acostumbrados a esto, tu por un lado, yo por el otro, llevando vidas distintas, queriendo romper esquemas, tratando de no levantar sospechas, aunque al mismo instante desfallecemos por estar donde el otro, todo en silencio, nadie dice nada, que si hablas todo se rompe, se rompe todo menos el miedo. 

Y así queda todo siempre, cada uno por una vía, cogiendo caminos opuestos, encontrándonos sólo cuando ya hace demasiada falta, mintiendo a todos, mintiéndonos, siendo felices o supuestamente tratando de serlo. Es un crimen, un crimen querer así.

miércoles, 26 de marzo de 2014

25 de marzo.

Ha pasado un año, hojas han caído, flores han nacido, personas han llegado y muchas otras se han ido. Cuesta mirar atrás y presenciar lo duro que fue un día como este justo sólo hace un año. Aún me sorprendo cuando me doy cuenta de lo mucho que ha cambiado todo, pero traer las memorias de antes sólo hace que mi piel se erice al presentir las emociones que reprimo ahora. Por momentos todo vuelve, como si un ventarrón de culpa viniera a que dejara de pensar que ya lo he superado; por ejemplo hoy hablaban de esto en psicología y yo trataba de mantenerme compacta para no romper a llorar. Aún cuesta pensar en la idea de lo roto que estuvo todo y como no encontraba salida. 

La depresión es eso, tener un millón de personas al lado y sentirte solo, no ver soluciones, no esperar un futuro, perder metas y no tener sueño. Y sólo un año después, puedo mirar atrás y decir que ya todo está bien, los siguientes meses a marzo sólo siguieron empeorando y recuerdo que realmente no veía forma alguna de reparar todo o seguir lidiando con eso. A veces suelo comentar este tema cuando alguien sale con una noticia de un suicidio, a veces la gente no comprende el hecho que conlleva a alguien a tomar tal determinación con su vida, y sólo puedo decir algo... felizmente soy cobarde, porque ganas no faltaron. Cuesta tener que hablar de un tema así y me costó mucho más llevar esto sola pero salí y un año después ya estoy bien. Sí, no lo voy a negar, siempre hay días malos, días donde estas muy irritable o sensible pero no son tan oscuros como antes, ahora siempre hay una luz al final, ya no hay plena oscuridad. 

Hoy, si alguien pasa por lo mismo espero que tome las riendas de esto que llamamos vida, porque nadie, absolutamente nadie puede determinar nuestra felicidad, ni tus padres, ni la gente, ni las situaciones, ni la sociedad. Si tú quieres salir de esto, se puede, todo tiene solución, siempre hay una solución.


martes, 4 de marzo de 2014

Life moves forward.

Ya se va a cumplir un año desde que salió la escena de los 45 días, y casi a que se cumpla el período he de decir... que aún no supero la escena. Bien, bien, siempre supe que había una razón detrás de tanto amor a una escena que no fue del agrado de muchos, me supongo que después del episodio de ayer se puede corroborar por qué.

No quiero alarmar a nadie pero QUEDAN SÓLO 4 CAPÍTULOS PARA QUE ACABE LA SERIE, sí, lo sé, estamos todos llorando en posición fetal, pero cada vez más se van dando detalles pequeñitos de cómo terminará. El capítulo de ayer Vesuvius se trataba de la mañana de la boda de Barney y Robin y las historias que nos tienen acostumbrados en la serie, pero aparte de ello también estaba el flashforward con Ted y La Madre contando entre ellos estas historias. A lo largo del capítulo se ve como en pequeñas conversaciones Ted se pone muy triste y a La Madre se le cristalizan los ojos con facilidad, pero sobretodo en la conversación final donde La Madre dice "¿Qué madre se perdería la boda de su hija?" acto seguido la cara de Ted, LA CARA DE TED, no sé creo que ahí se dijo mucho.





Y este gran consejo por parte de La Madre para todos -Craig y Carter nunca fallan con los consejos de vida-.

                   
                    "No quiero que seas esa persona que vive en sus historias. La vida sigue adelante"


Retomando lo del principio sobre la escena de los 45 días... Muchos fans de la serie cuando salió el capítulo dijeron que el discurso era porque La Madre estaba muerta, yo no quise creer eso porque pensé que Ted tendría su final feliz después de todos estos ocho años, después de hoy todos han vuelto atrás a ese episodio a decir cómo todo ahora tiene sentido, y en cierta parte yo lo creo. Estoy tratando de descartar ese final, pero parece lo normal después del capítulo de hoy aunque no me parece justo para Ted (no sé si se nota lo mucho que amo al personaje). Crucemos los dedos para que no sea así, de todas maneras, lo que no podremos evitar será llorar como bebés en el episodio final. Y... para los que no recuerdan la escena, se las dejo aquí para que recuerden (lloren).