Superar, vengo cargando con esa palabra desde comienzos del verano y ha cobrado más fuerza desde comienzo del otoño. Si bien es cierto, he creído toda mi vida que superar algo o alguien era sencillo, pero estaba equivocada. Creo que todo el mundo infravalora olvidar y superar a alguien, puesto que no es tan sencillo si no has sentido el adiós muy marcado.
Por mi parte olvidar a una persona siempre me había costado lo mismo que un suspiro... nada. Había olvidado que eventualmente siempre habrá una persona en mi vida por la que quiera o no volveré a caer y es simplemente por los recuerdos. Creo que todos hemos pasado por lo mismo, enamorarte de la persona menos pensada, no tener nada, distanciarse, pero que cada vez que lo/a ves todo es mágicamente igual que antes, inconscientemente volviendo a creer que hay esperanza para formar algo como si fuera la primera vez.
Yo había perdido por completo la esperanza de dejarme querer nuevamente, había olvidado todo lo que me pasaba cuando dejaba que el cariño me acompañara, en definitiva había olvidado lo que era estar así.
Pero todo cambió. Otra vez más por actos discretos del destino, esos sutiles hechos que solo pensándolo muy bien llegas a la conclusión de que tal vez eso sí sucedió por algo, volví a ver a aquella persona por la que me daba igual todo. A pesar de mis miedos, lo que el mundo dijera y a pesar de reprimirme el sentimiento al final tuve que terminar aceptando lo que sabía desde un principio
Por mi parte olvidar a una persona siempre me había costado lo mismo que un suspiro... nada. Había olvidado que eventualmente siempre habrá una persona en mi vida por la que quiera o no volveré a caer y es simplemente por los recuerdos. Creo que todos hemos pasado por lo mismo, enamorarte de la persona menos pensada, no tener nada, distanciarse, pero que cada vez que lo/a ves todo es mágicamente igual que antes, inconscientemente volviendo a creer que hay esperanza para formar algo como si fuera la primera vez.
Yo había perdido por completo la esperanza de dejarme querer nuevamente, había olvidado todo lo que me pasaba cuando dejaba que el cariño me acompañara, en definitiva había olvidado lo que era estar así.
Pero todo cambió. Otra vez más por actos discretos del destino, esos sutiles hechos que solo pensándolo muy bien llegas a la conclusión de que tal vez eso sí sucedió por algo, volví a ver a aquella persona por la que me daba igual todo. A pesar de mis miedos, lo que el mundo dijera y a pesar de reprimirme el sentimiento al final tuve que terminar aceptando lo que sabía desde un principio
