Hay pedazos de ti en cada rincón de esta habitación, otra vez la rapidez se apoderó de mi cabeza, permitiendo que entraras con suma rapidez que hasta ahora trato de asimilarlo. Si pudiera adelantarme a los hechos, si me hubiera precavido de tu partida precipitada, si lo hubiera visto desde aquel primer momento que no iba a ser o funcionar de alguna forma, si hubiera seguido mis consejos, si supiera alejarme con éxito antes de caer, si hubiera entendido que todo era parte de una coraza ,
si hubiera tenido cuidado para no dañarte... Las secuelas de esto empiezan a golpear tan fuerte que me pregunto si era sincera cuando decía que no sentía nada, parece que por enésima vez valoro las cosas cuando las pierdo. No pretendo hacer esto como una declaración de que te quiero de vuelta o algo así porque en realidad no sé ni qué quiero.
Cuando estás aquí tiendo a no quererte cerca y si no estás (por mucho tiempo) simplemente me haces falta, te evito si empiezo a pensar demasiado en todo esto o cuando siento que esto va por un camino muy serio, bueno, lo hacía. Llegaste en el mejor momento de mi vida y de ahí la razón a que este sistema de tratos sin papeles haya sido distinto a los demás.
Y a pesar de que yo quise también ser parte de esa decisión no la comparto ahora, pero en realidad no podía quedarme, hay cosas que necesitas arreglar tu solo y aunque por momentos te parezca que ya no quiero que me busques, en realidad, aún lo quiero.